Parte baja del Atlas cuando ya no hay verde

Ya ves, en estas lenguas de asfalto interminables que aquí llaman carreteras ,de vez en cuando te encuentras un símil de población de unos 70 o 100 metros de largo como mucho con sus burros (muchos) sus gentes mirando cuando pasas, algunos, otros te ignoran y los mas te saludan. Que pensaran? También sus badulaques con su cartel de coca cola oxidado y pintado a mano y sin nada de bebida fría , eso aquí es mas que imposible. me hace gracia que sus coches de los años sesenta se les disparan todas las alarmas a unísono cuando pasamos con el estruendo de las motos. Es curioso se les termina La Paz por un momento. 

Después llegamos al Alto Atlas , entonces un frío te invade y un paisaje verde verde aparece. Muy bonito ,me recuerda un poco a Andorra en mi opinión.

Por el camino Agustin y yo que vamos los últimos hacemos paradas fugaces para regatear con lugareńos que venden fósiles .... Muy divertido.

Luego llegando a la cima, la anécdota negativa  Guillermo se comió un coche de cara en una curva ,por suerte sin consecuencias Los dos iban muy despacio . Lo malo es que 10 minutos antes le comente que fuese con cuidado pero bueno no pasó nada. El susto y el golpe.

La parte positiva es que paramos unos quince minutos pero el grupo de cabeza no se entero y Jesus el organizador me pidió que los alcanzará. 

Yo encantado me baje el atlas a toda leche y los alcance. Lo malo que también me alcanzo a mi la policías ji ji. Después entramos en una zona kilométrica que recuerda a las Montańas del Colorado ( por lo que he visto en la tele) después mas carreteras y alguna casa de adobe rojo. 

Ahora ya en el hotel.

Por cierto no robo mas gel de los hoteles se me destapo uno en el neceser ...., todo pringado.   

 

 

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Zona donde pude alcanzar al resto del grupo